Ya tenemos nuevos fármacos aprobados por las diferentes agencias reguladoras de medicamentos para el tratamiento de COVID-19 que no son vacunas, es decir fármacos que se utilizan para pacientes infectados por el virus.
La noticia ha saltado recientemente, España acaba de comprar unas setecientas mil dosis del medicamento Paxlovid y los Estados Unidos veinte millones de dosis, entre el fármaco Paxlovid y otro llamado Molnupiravir.
En concreto, el fármaco Paxlovid es una mezcla de dos activos, es decir que se complementan entre sí, y son el ritonavir y nirmatrelvir.
Ambos fármacos tienen una estructura compleja, orgánica, con una acción contra el virus diferente pero complementaria, mientras que el molnupavir es un análogo nucleosídico clásico que interfiere en la replicación del virus.
Por fin tenemos a nuestra disposición otros fármacos no vacunas que nos van ayudar en la lucha contra la pandemia, gracias, claro está, a la investigación de nuevos fármacos, o bien al reposicionamiento de fármacos conocidos que se estudian para su posible acción terapéutica contra otras afecciones.
El caso es que esto no es nuevo, se lleva trabajando en ello prácticamente desde el inicio de la pandemia, pero todo lleva su tiempo y en este caso nos ha llevado dos años de estudio y práctica. Por fin lo hemos conseguido, o más bien lo ha conseguido quien se ha puesto a ello con ahínco, Merck y Pfizer.
Pfizer otra vez, no es de extrañar que el prestigio de esta marca mejore con el tiempo. Hay que recordar que Pfizer entre otros fue la empresa que comercializó por primera vez un medicamento contra la impotencia sexual masculina, la Viagra.
Desde MITLAB y junto con la Universitat de Lleida formamos a futuros profesionales en el desarrollo de nuevos fármacos, con el Máster en Desarrollo Farmacéutico y Regulatory Affairs. Proporcionamos a los estudiantes una formación actualizada y de primer nivel en estas áreas, facilitando además la estancia en empresas del sector farmacéutico.